Inteligencia artificial y expansión internacional

 

Durante los últimos meses, en cada conversación sobre cualquier tema empresarial, y la internacionalización no está exenta,  aparece una constante: la inteligencia artificial se volvió el gran tema transversal.


Sin embargo, según una encuesta de FUNDAR en Argentina, señala que la adopción de IA en entornos laborales avanza desde abajo: son las personas quienes la impulsan, no las empresas.   

Estamos delante de un gran desafío, de cómo las empresas utilizan la IA para competir globalmente integrándose en el proceso de crecimiento desde todos sus niveles organizaciones. 

La IA ¿está cambiando las reglas de juego?

En la última década, las empresas jóvenes intensivas en tecnología han demostrado que la internacionalización ya no es un proceso gradual de 10 o más años (modelo incremental), sino que puede darse de manera acelerada. El fenómeno de las born globals muestra que, en los primeros 3-5 años, es posible capturar mercados externos si existe estrategia, acompañamiento y redes.

Expandirse solía ser un camino incremental, pero se aceleró. Desde hace muy poco, la IA a partir de permitir leer mercados, clientes y competidores en tiempo real habilitó posibilidades exponenciales. Desde análisis de datos de consumo y patrones culturales hasta seguimiento de regulaciones o adaptación de precios, las empresas que incorporan IA en su sistema de decisión están reduciendo los ciclos de incertidumbre en sus procesos.

Pero el verdadero cambio no pasa por la eficiencia, sino por la capacidad de entender el contexto local con mirada global: detectar lo que mueve al cliente en cada mercado, antes de invertir tiempo y capital.

Lenguaje, conocimiento y velocidad

En la práctica, la IA elimina barreras que históricamente frenaban la expansión:

  • Conocimiento: la IA analiza ecosistemas, identifica socios potenciales y anticipa movimientos de competidores con una granularidad inédita.
  • Velocidad: acelera lo que antes tomaba meses. La lectura del mercado, el diseño de hipótesis y la validación de productos se vuelven procesos más simultáneo
  • Lenguaje: los sistemas de traducción contextual permiten producir contenido, propuestas o presentaciones en varios idiomas manteniendo la identidad de marca.

Los beneficios son múltiples: procesos de exploración más eficientes, información más precisa y una mayor productividad que impulsa el desarrollo competitivo.

El resultado es que pymes y startups pueden operar globalmente desde el día uno (nacer como nacidas globales ya no es tan complicado), siempre que sepan y puedan integrar la tecnología dentro de su estructura de decisiones, y no como un accesorio.

IA ¿reemplaza estrategia o la amplifica?

El desafío es a pensar y utilizar la inteligencia artificial no como una herramienta aislada, sino como un habilitador de estrategia.

El gran cuello de botella puede ser pensar la IA como un “plug & play”. Por el contrario, las organizaciones que logran capturar valor lo hacen a partir de diseñar un sistema. Datos confiables, liderazgo distribuido y cultura de aprendizaje son los tres pilares que pueden marcar la diferencia.

Una recomendación sería no delegar, sino expandir el campo de visión. Transformar percepciones, intuiciones y corazonadas en hipótesis testeables que den paso a la experimentación. 

Lo local sigue importando

La internacionalización sigue siendo un proceso humano. La IA ayuda a traducir, pero no la reemplaza. Permite entender comportamientos, pero no crea relaciones.


Otra clave está en el balance entre lo local y lo global: usar la IA para adaptar, no uniformar; para profundizar, no simplificar.

Hay una idea central que es relevante: la IA no hace global a la empresa, la hace más consciente del mundo en el que opera. Acelera la comprensión de una realidad compleja y dinámica que necesita ser navegada y abordada.

De la promesa al sistema

Ya pasó el momento del deslumbramiento tecnológico. Viene la etapa de capturar valor real.

Las empresas que vean la IA como parte estructural de su estrategia —y no como un proyecto experimental— estarán mejor preparadas para escalar en un entorno competitivo.

En Latinoamérica, esto no es solo una oportunidad: es una posibilidad de salto. La IA puede ser el puente que nos conecte con mercados globales sin perder identidad local. Pero eso exige organización, método y liderazgo.

Y sobre todo, entender que internacionalizarse con IA no es llegar más lejos: es aprender más rápido.